Variaciones ciudad 3
Sobrevivir
La ciudad atravesada, ruidosa,
necesitada y bochinchera
pone sus butaquitos al sol
saluda al barrio entero
mientras come mazamorra
y le comenta al vecino
que ha muerto ya seis veces
sin ser aún medio día
En esa ciudad
el silencio es solo
una invitación a llenar el vacío
y todas las puertas
son soledades abiertas
que nadie toca
La ciudad, esa que te digo
te pertenece
La mía es otra
es un edificio oscuro que no llega al cielo
donde el silencio se duerme sobre una palma
mientras los loros hacen carreras del río a mi ventana
Aquí la gente no enumera sus muertes
(¿será que nunca paran de morir?)
uno las intuye y cierra la puerta
Aquí no hay butaquitos para ver el sol
ni para saludar al amigo
Aquí tenemos grandes terrazas
y comemos quesos y salmón
a veces vino
Pero sucede
que tu ciudad y la mía
son animales heridos
que aman hurgarse la soledad en compañía
por eso cada sábado se visitan
ordenan los butaquitos en hilera
encuentran en la danza
el compás que evade la muerte
y es allí cuando Cali
promete amarse una vez más
o en todo caso
sobrevivir al medio día.

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