Habito otra parte


Otra parte fuera de mí
quizá un pedazo de piel
                                    que se ha vencido
habito una circunstancia breve
           un  camino empinado
                 un bote de basura
                      una torre
en cuya aguja tropiezan las aves.

La circunstancia no tiembla en cambio sufre.

Habito en la despensa de mi casa
en el silencio de las latas me alimento
no cruzo límites con otra vida
y los atardeceres duermen conmigo
entre los vasos.

La despensa no tiembla en cambio suplica.

Habito en el aljibe
en el frío humedal de sus paredes
convivo con el moho y resbalo
              con los renacuajos haciéndome cosquillas
                     mientras nado
                                    nado con la cabeza arriba
sospechando que así
puedo estar en la vida.

El aljibe no tiembla en cambio contiene.

Habito en la orilla del río
duermo su rivera
             su acompasada marcha
             descubro su torrente insípido
y mi soledad que lo auspicia.

El río no tiembla en cambio murmura.

Habito la ciudad del barrio
en la polvareda que se levanta
cuando la aldea rumora
en la conmoción del instante
que no reversa el giro de la tierra.

Habítome
en ti.

Por Zaida Assis
                 

Comentarios

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Hola Saida, creo que las imágenes que has construido en este poema son la muestra de todo el camino que has trazado para llegar aquí: se nota el trabajo, el oficio, como diría Betsi.
    Sin embargo siento que intentas hacer muchas cosas en un solo poema y eso distrae. En primer lugar la forma en que has repartido el poema es un tanto extraña, digo extraña porque no se sostiene todo el poema y como lectora no sé visualmente en qué quieres que me enfoque. En segundo lugar, el juego que haces después de cada imagen (el río no tiembla/ en cambio murmura etc) no se sostiene tampoco al final, entonces me hace preguntar ¿para qué estuvo allí todo el tiempo? a eso me respondí que quizás querías darle un compás de espera al lector para que tomará aire entre cada "habitar" pero, si esto es así observo dos cosas: primero, que no es necesario, he leído el poema sin esa respiración y sigue manteniendo su sonoridad (aunque dejarlo tampoco es que le reste algo, de ambas maneras encuentro sonoridad) segundo, en contraposición con lo primero que dije, creo que cuando se usa este tipo de juego lo ideal es sostenerlo al final o usar la misma estructura pero haciendo un oxímoron para que sea aún más fuerte el poema. Por estos motivos me parece que el final no encaja con el poema. Gracias por compartir.

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