Ejercicio Orfeo.
En el silencio de lo inerte
siento las sombras
que dejaste caer
sobre cada uno de tus pasos
Aún sigo buscando
el eco de tus manos sobre mi pecho
pero creo que la lira
no es lo demasiado fuerte
como para que escuches
el último aliento del río
o el último costado de fe
que me queda
En este camino de hombres extraviados
la música es el fantasma
que repite tu nombre
cuando comienza el amanecer
y no te encuentro Eurídice

Comentarios
Publicar un comentario