Desarrollé este texto sobre una obra inconclusa del pintor Mariano Furtuny. (1838-1874)
Es un texto en prosa que buscaré transformar en estructura poética. Sin embargo, en él están los elementos que trabajamos en el taller en cuanto a la relación entre la obra plástica y poética.
LOS HIJOS DEL PINTOR EN EL SALÓN JAPONES
Andrés Felipe Jaramillo Salazar
Los dolores avisaron a Mariano que le quedaba poco tiempo. Se jugó la vida y la estaba perdiendo. Saludó a su esposa y, para disimular lo inevitable, preguntó por las obras pendientes.
Cecilia hizo un listado de los trabajos y las presiones recibidas por prologados incumplimientos para las entregas. Mariano no podía ocultar la palidez y los torpes movimientos. Tomó agua y se dispuso a trabajar.
Con esfuerzo llegó al estudio donde ya estaban ordenados los oleos y empotrados los lienzos. Le pidió a Cecilia que se retirara, a lo que ella obedeció, no sin antes recordarle los mensajes insistentes del señor Goupil.
Acercó un caballete a la ventana y buscó entre los rincones el único trabajo pendiente en el que quería ocuparse. Cuando Luisa y Mariano llegaron a jugar al salón japonés, se despidió de la vida acariciando a sus hijos con trazos de pinceles, la única manera de amar que había aprendido.
Pintura: Los hijos del pintor en el salón Japones. Mariano Fortuny (1874)


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