EJERCICIO NÚMERO 2 (María Vélez Calle)
El oficio de imaginar
Las puntadas descosidas dejan
sus trazos sobre la tela.
Así en el alma los recuerdos de la niñez.
Había una señora en el costurero de mi casa.
Llegaba en las tardes
después de hacer las tareas de la
escuela.
Hablábamos como si fuera
la primera vez.
Detrás de la mesa de aplanchar
vendía lo necesario.
Papas de lana
tubinos de hilo
botones
ponqué de fresa
el alfiletero con pepitas de
colores.
Yo
compraba
todo.
Las hojas
arrancadas del árbol
bastaban.
La felicidad era fácil.

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